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Has entrado a esta publicación porque crees que te vamos a dar la fórmula mágica para que tus publicaciones de Facebook sean la bomba. Lo sentimos… no va a ser así. ¡Pero no cierres la ventana! Porque aún podemos darte algunas claves para que tus insights en esta red social mejoren.

El hada madrina de Cenicienta sacaría su varita mágica y al canto de “Salacadula ChalchicomulaBibidi Babidi Bu…” te podría crear la mejor publicación de Facebook. Pero ésta solo te va a servir en un momento concreto, a una hora determinada. Si intentas replicarlo en otras circunstancias, seguramente ya no funcione. ¿Se le habrán acabado las pilas a la varita mágica? No, simplemente debemos conocer nuestra audiencia y saber cómo interactuar con ella y qué ofrecerle.

 Un mismo formato de publicación no funciona de la misma manera en distintas marcas, por lo tanto, debemos tener claro qué queremos transmitir, qué queremos conseguir y buscar la mejor forma de hacerlo.

El primer paso de esta “receta” es fácil. Tienes una empresa o vendes un producto y creas una página de Facebook. Listo, que vengan los clientes. Pues no, ahora viene lo complicado: qué postear y cómo hacerlo. No te vuelvas loco/a con el horario para publicar, aunque es cierto que hay ciertas horas cuya afluencia de usuarios es mayor eso no significa que a todos esos usuarios les interese tu contenido. Por ello, todos nuestros esfuerzos se deben volcar en crear contenido de calidad y que interese a tus potenciales clientes.

Lo importante es el interior

Párate a pensar qué quieres comunicar: ¿vender un producto o un servicio?, ¿dar información de utilidad a tus usuarios? ¿Mostrar tu trabajo? El contenido de la publicación es lo suficientemente importante como para no ir como pollo sin cabeza y por ello debemos pensar primero en la persona para quién escribimos y no para nuestro negocio. 

¿Qué le puede interesar a mis seguidores? Redactar textos claros y concisos ayudará a tu audiencia a quedarse en tu publicación y leerte, y, sobre todo, entenderte. Lo ideal es hacer textos cortos, con un máximo de 60 palabras, porque si tú tienes poco tiempo en tu vida, a tus usuarios tampoco les sobra.

El uso de emojis está muy estandarizado y es bueno incluirlos, siempre y cuando tu marca lo permita. Ayuda a enfatizar un mensaje o una emoción y crean dinamismo en los textos. Úsalos sin miedo, pero con cabeza, tampoco es necesario crear un jeroglífico.

Una imagen lo es todo

Añadir imágenes atractivas, junto a un texto cuidado, te acercará a conseguir la publicación perfecta. Publicar en Facebook sin imagen o video dejará de llamar la atención de forma inmediata y siempre debemos intentar que estas imágenes sean de buena calidad. Además, en la variedad está el gusto así que te animamos a que pruebes distintos formatos (videos, GIF, fotografías…), de esta forma podrás comprobar qué publicaciones funcionan mejor en detrimento de otras.

Es tiempo para la acción

El fin último de Facebook, desde el punto de vista empresarial, es llamar la atención para redirigirte a otro sitio web; ya sea tu blog, tu tienda online o tu página web. En tus publicaciones es importante incluir siempre un link para crear una llamada a la acción y conseguir que tus seguidores de Facebook vayan más allá del simple contenido que muestras en tu muro.

Para que Facebook te tenga en cuenta y no te meta en el cajón del olvido, debes recordarle a Facebook que eres importante y que tu contenido lo es más. Y esto es un trabajo de dos: no puedes olvidar esta red social durante una semana, pero además debes conseguir que tus seguidores interactúen con tu contenido ya sea dándole un Me Gusta, haciendo un comentario, compartiendo o accediendo al link que has incluido.

Para mejorar esta interacción puedes hacer preguntas en tu publicación para que los usuarios te contesten; si el link te dirige a una entrada de blog, la publicación debe darte solo un poco de información y dejar al usuario con ganas de más, pero también interactúa con tus seguidores y mantén una actitud positiva con ellos.

Que no te pille dormido

Cierto es que al principio de este post hemos quitado hierro al asunto de los horarios en Facebook. ¡Pero no nos tomemos las cosas al pie de la letra!

 Publicar siempre a las 20:00 horas o a las 15.00 horas no va a crear una avalancha de reacciones en tus publicaciones, posiblemente algunos días sí lo consigas, pero no siempre. Recuerda que, el horario no lo es todo, al final conseguir una publicación perfecta es una combinación de cosas que nos ayudarán a que nuestro mensaje llegue a nuestro público.

Y para esto, las opciones de programación de post se convierten en tu mejor aliado para no volverte majara sobre la mejor hora para publicar. Cambia tus horarios, prueba y si hace falta, equivócate. No importa si tu negocio está abierto o cerrado, lo importante es conseguir que los usuarios accedan a tu contenido en el momento que ellos necesitan. Analiza los horarios de cada publicación, su contenido y la interacción conseguida. Todo esto te llevará a corregir tus errores y obtener un mejor engagement.

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